| El temporal que ha azotado estos días la costa norte de la Penísula tenderá a remitir según datos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), que prevé, a partir de hoy, un viento moderado a flojo y de componente oeste en el tercio norte, y flojo en el resto del país. En Canarias, el viento será moderado y del noreste.
Probabilidad de alguna lluvia débil en Galicia, y en menor medida en el cantábrico oriental y Pirineos. En el resto de la Península, Baleares y Melilla, intervalos nubosos. En Canarias, muy nuboso en el norte tendiendo a intervalos nubosos y poco nuboso en el resto. Temperaturas en ligero ascenso.
El temporal, que alcanzó ayer su mayor grado con vientos y olas de hasta 16 metros, activó la alerta naranja en las Comunidades costeras del norte y, aunque hoy comienza a remitir, se mantendrá la alerta.
"Lo nunca visto" era la frase más repetida ayer en numerosas poblaciones costeras de Galicia y el Cantábrico, afectadas por uno de los temporales más intensos de los últimos años, con rachas de viento huracanadas y olas gigantes. Aunque los daños son cuantiosos y se contabilizan en todo el litoral, ha sido el País Vasco la comunidad más afectada, con un trabajador muerto en Durango (Vizcaya) por el vendaval y al menos medio centenar de embarcaciones hundidas en San Sebastián, donde también se vio afectada la barandilla de La Concha. Los servicios meteorológicos prevén una mejoría del tiempo en las próximas horas, aunque las zonas afectadas tardarán bastantes semanas en recuperar la normalidad.
Decenas de vecinos de poblaciones costeras de Galicia, Asturias, Cantabria y País Vasco se esforzaban hoy por intentar recuperar la normalidad en sus viviendas y negocios, afectados por inundaciones y destrozos a causa del temporal , que alcanzó su máxima intensidad entre la 6;30 y la 7 de la mañana, coincidiendo con la pleamar. Una de las provincias más afectadas ha sido Guipúzcoa. Los efectos del temporal fueron especialmente visibles en San Sebastián. La barandilla de La Concha sufrió daños de consideración y la fuerza del mar dejó al descubierto bloques de piedras de una tonelada y al menos medio centenar de barcos se hundieron en el puerto deportivo. El agua entró en las calles adyacentes y en la parte vieja, dañando el Ayuntamiento y llevándose por delante farolas, contendores, decenas de coches y mobiliario urbano. Garajes y bajos comerciales sufrieron inundaciones y el mercado de San Sebastián permaneció cerrado. Un socavón de 12 metros de diámetro en el Paseo Nuevo dejó constancia de la fuerza del mar.
Peligro de vertido
El temporal partió además en tres el mercante que el jueves encalló en los acantilados de Juazkibel cuando se dirigía al puerto guipuzcoano de Pasajes. Las alarmas se han encendido ante el temor de que se produzca un vertido, ya que el buque guarda en sus tanques 54 toneladas de combustible.
En Vizcaya, los puertos de Bermeo y Ondarroa fueron los más afectados. La marea de las siete de la mañana rompió los 25 metros que quedaban del espigón del rompeolas de Bermeo, dañado el pasado 10 de diciembre y destruyó el pretil en otros 200 metros. Las olas sobrepasaron el dique de contención y el contradique e inundaron locales comerciales, bajos y vehículos. Un número indeterminado de embarcaciones rompieron amaras y se hundieron en el puerto. Una situación similar se vio en Ondarroa, donde las olas dañaron los edificios próximos al rompeolas y dejaron fuera de servicio las balizas.
Sin embargo, los aeropuertos que operan en el País Vasco no se vieron afectados y desarrollaron su actividad con absoluta normalidad.
Coche en el hotel
Olas de hasta siete metros causaron cuantiosos daños en arenales de la costa de Santander. Varios hoteles y restaurantes ubicados en el barrio de El Sardinero sufrieron importantes desperfectos y parte de sus instalaciones se vieron inundadas. El agua hizo estragos en el aparcamiento de un hotel de la zona y llegó a desplazar los vehículos allí estacionados, llegando uno de ellos a atravesar los cristales del restaurante hasta quedar totalmente dentro de éste. Además han resultado dañados 80 metros de barandilla, 300 metros de las pasarelas de las playas, 50 metros de muro y 40 árboles.
El alcalde de Santander, Iñigo de la Serna, explicó que, según datos de la boya de análisis que se encuentra en Bilbao, la "ola significativa" tuvo una altura de 3,5 metros, llegando a alcanzar picos de 7 metros, el equivalente a un piso de tres alturas. Además, resaltó que las condiciones de pleamar coincidieron con el oleaje a primera hora de la mañana, una situación que tiene una probabilidad de repetirse, según dijo citando a técnicos de la Universidad de Cantabria (UC), una vez cada 500 años.
Heridos en Galicia
En Galicia, los vientos huracanados llegaron a alcanzar los 132 kilómetros por hora en puntos del litoral, con olas de hasta 10 metros de altura que afectaron también a varios puertos de la Costa da Morte coruñesa y de A Mariña lucense. En A Coruña un hombre resultó herido al ser arrojado contra las rocas de Punta Herminia, cerca de la Torre de Hércules, cuando tomaba fotos del temporal .
Los daños materiales más importantes se produjeron en el paseo marítimo de A Coruña, donde el oleaje destrozó 70 metros de la balaustrada del paseo, en la zona de los arenales urbanos de Orzán y Riazor. Allí, la fuerza de las olas derribó árboles, levantó bancos de piedra y lanzó algunos vehículos por los aires, provocando lesiones a tres personas que viajaban en ellos.
Los fuertes vientos también azotaron otros puntos de Europa, con avisos en Bélgica, Suiza, Alemania, Holanda, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Noruega, Suecia, Portugal y Reino Unido. Por último, existe alerta por precipitaciones en Francia y Grecia, según la Red Europea de Meteorología.
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